miércoles, 15 de abril de 2020

¡ FELICES 105 AÑOS, CODESA !


CODESA 105 AÑOS DE VIDA INSTITUCIONAL


Hoy la familia CODESANA está de fiesta porque nuestro amado colegio llega a sus 105 años de vida institucional. 105 años en los cuales hemos y seguimos aprendiendo juntos, construyendo la historia de SABANALARGA.  Ex alumnos, directivos docentes, docentes, padres de familia y Sabanalarga entera se une a esta felicitación, pidiendo al Dios de la Vida que siga protegiendo y dando prosperidad  a la GRAN FAMILIA CODESA. 
















ORIGEN Y FORMACIÓN DEL CODESA

 Hace 105 años, la ordenanza N0. 29 del 15 de abril de 1915 da vida al “Colegio de Sabanalarga CODESA”




Por: Elkin Martínez Corpas
Basado en la obra de Roberto Castro Acuña

  
PRIMERA ETAPA 1915-1930
El origen del CODESA se remonta a primera mitad del siglo XIX, cuando en 1915 los diputados Habacuc Castro Rodríguez y Pedro Salazar Mesura, oriundos de Sabanalarga y Miguel María Escamilla, de Candelaria-Atlántico, presentaron un proyecto ante la asamblea departamental para la creación del Colegio de Sabanalarga. El preciado proyecto se convierte en la  ordenanza N0. 29 del 15 de abril de 1915, con la que se le da vida al “Colegio de Sabanalarga CODESA”

El CODESA inició labores el día 7 de febrero de 1916, en una casona de barro y palma ubicada en donde hoy funciona la escuela Francisco de Paula Santander,  a cargo de su primer rector,  el señor Buenaventura Cortés Domenech, acompañado de José Agustín Blanco Castillo, como Vice-rector y Raimundo A. Cepeda, como prefecto de secretario. El primer estudiante matriculado fue Eustorgio Rodado Roa.  Esta primera etapa fue básicamente de adaptación y estructuración, caracterizada por el entusiasmo que los jóvenes sabanalargueros tenían por el estudio y el amor que profesaban por su comunidad.
Entre los muchos altibajos que presentó la institución en sus primeros años, quizás la más difícil fue lo sucedido a finales de 1930, cuando fueron suspendidas las labores y estuvo a punto de ser cerrado, debido a la falta de recursos económicos o crisis monetaria que presuntamente presentaba el gobierno departamental.
En 1931 los diputados sabanalargueros Evaristo Sourdis, Clemente Salazar Movilla, Luis Eduardo Manotas LLinás y Cristóbal Navarra Sabalza, presentaron un proyecto de ordenanza mediante el cual se permitía el funcionamiento del plantel con el nombre de “Escuela Superior de Sabanalarga”. Pero con la aprobación de solo tres años de estudio.


SEGUNDA ETAPA. 1931-1951

El 3 de abril de 1931 toma posesión el nuevo rector del CODESA Arístides Manotas Gómez. A partir este año el colegio comienza a ser identificado con el nombre de “El Superior”  funcionando en una casa ubicada en lo que es hoy el Club Cóndor.
Es precisamente en este año cuando se da un gran despliegue popular del colegio al alcanzar su mayor esplendor y empezar a posicionarse como una de los mejores centros educativos a nivel regional, debido a que sus estudiantes brillaban con luz propia y eran reconocidos por sus amplios conocimientos y su excelente formación moral.
En 1935, a raíz del cambio del pensum académico por parte del gobierno nacional, el gobernador Juan Pablo Manotas, por solicitud del rector don Aristides Manotas, presentó un proyecto de ordenanza por medio del cual se crea el cuarto año y el colegio cambia nuevamente a su antiguo nombre: Colegio de Sabanalarga.
Es de destacar que en el administración de don Aristides Manotas se adquirió el terreno para la construcción del plantel, el cual, una parte fue donada por don Enrique Salazar Romay, otra por el Dr. José Navarra y el resto fue comprado por el municipio.

TERECERA ETAPA 1951-1958
En abril de 1951 asumió como rector don Gonzalo Carreño Maldonado y dos años después, mediante resolución # 2786 de octubre de 1953, se aprueba el bachillerato completo, graduándose la primera promoción de bachilleres el 18 de noviembre de ese mismo año.
 Los primeros bachilleres del CODESA fueron los siguientes:
Guillermo David Ahumada Muñoz
Pablo Martín Blanco Ávila
José de Jesús Coronado Moyano
Rigoberto Rodríguez Mercado
Lazaron Sarmiento Consuegra

Este acontecimiento contribuyó al inicio de la era dorada del CODESA, naciendo un gran fervor y respeto por el colegio tanto de los sabanalargueros como de los habitantes de las demás poblaciones del departamento y de la región. 

En 1953 el consejo directivo de la institución  acordó destinarla suma de noventa mil pesos ($90.000) para dar inicio a la construcción de su sede, dinero que fue conseguido por los parlamentarios sabanalargueros Clemente Salazar Movilla y José de Jesús Navarra Sabalza en 1952. En febrero de 1954 se inició la construcción de la obra, la que recibió otra partida por ciento cincuenta mil pesos ($150.000) gracias a la gestión del sabanalarguero Evaristo Sourdis, ministro de relaciones exteriores del gobierno de entonces. En 1955, se graduó la segunda promoción con un total de diez graduandos.

La construcción de la actual sede fue todo un acontecimiento que terminó con su  inauguración  el 15 de agosto de 1955, iniciando laboras  el 31 del mismo mes. El costo total de la construcción fue de doscientos cuarenta mil pesos ($ 240.000).




El 24 de noviembre de 1956, se constituye en una fecha memorable porque se gradúa la tercera promoción de bachilleres y la ceremonia se efectúa en el “Aula Máxima”, como se le conocía al salón de actos. En esa fecha se graduaron 15 bachilleres.
Es importante saber que el rector Gonzalo Carreño fue el autor de la letra del himno del CODESA y la música fue compuesta por el maestro Pedro Biava.
Como dato curioso es de destacar que al no haber luz eléctrica en la Sabanalarga de esa época los estudiantes debían preparar sus tareas a la luz de las velas y mechones ya que las clases se dictaban de lunes a viernes en los horarios de 8:00 a 11:00 am y de 2:00 a 5:00 pm y los sábados de 8:00 a 11:00 a.m. Los domingos los estudiantes tenían que asistir a la misa de 7:00 a.m., con vestido de gala, en un desfile encabezado por la banda de guerra.

CUARTA ETAPA: 1958-1979
En el año de 1958 fue nombrado como rector el profesor Pedro María Ahumada Ahumada. Durante su administración, se construyeron siete aulas en el segundo piso y los laboratorios de química, física, la cafetería (hoy demolidos) y las paredillas con un costo de veinte mil pesos ($ 20.000) así como, la cancha de baloncesto. Y también se adquirió el donde posteriormente funcionó, por muchos años, el Centro Auxiliar de Servicios Docentes CASD, hoy sede del colegio José Agustín Blanco.




QUINTA ETAPA: 1979-1994

 En 1979 asumió la rectoría el egresado del CODESA José Agustín Berdugo, en medio de una profunda división entre un grupo de docente que estaban a favor de su nombramiento y otros que no estaban de acuerdo con el mismo, esta división tuvo repercusiones en los resultados académicos de los estudiantes frente a las pruebas del estado.


SEXTA ETAPA: 1994-2018
La sexta etapa, llamada de la interinidad, en  inicia con el nombramiento en calidad de rector encargado del profesor Abimael Berdugo Escorcia, hermano del anterior rector. En su administración se hizo un diagnóstico de la real situación del plantel para dar solución a los problemas. Aplicó el lema de la escuela activa apuntando a una educación diversificada aprovechando las modalidades de artes, salud y ciencias que se dictaban en el CASD.
En 1995 toma las riendas como rector encargado el licenciado Rafael Bustillo Romero, el cual es reemplazado en 1996 por Rubén Álvarez Castro.
De 1999 al 2002 ocupa el cargo la primera mujer, en calidad de rectora encargada: Ana María Henríquez de Vizcaíno, quien fue reemplazada por el licenciado Oswaldo Coronado Morales. En su remplazo, también encargado, fue asignado, desde el 2005,  el Magister Luis Velásquez Bustos.
Edie Carbonell llega como rector encargado en el año 2006, para posteriormente ser remplazado en julio del 2013 por la Magister Yadira Rodríguez, también encargada. 


En el año 2015 el CODESA se viste de gala para la conmemoración de su primer siglo de vida. La semana previa al 15 de abril, estuvo caracterizada por una serie de actividades académicas y lúdicas donde se destacaron eventos como los conversatorios con importantes personajes egresados de nuestra alma mater, entre ellos Jorge Osorio Restrepo, Carlos Rodado Noriega,  y muchos más que han dejado por alto el nombre de la institución. También es de destacar el sinnúmero de actividades culturales y deportivas.
En el mismo año de 2015, en el mes de julio, termina la etapa de interinidad al ser nombrada la Magister Clara Madera Barranco como rectora de la institución, quien en los últimos años ha buscado mejorar las condiciones físicas y académicas de la institución, con el fin  devolverle el sitial de honor que alguna vez ocupo nuestro amado CODESA.


sábado, 11 de abril de 2020

Mensaje del pedagogo Julián de Zubiría a los padres de familia durante la cuarentena


En este video, el pedagogo Julián de Zubiría hace una serie de recomendaciones a los padres de familia para que las pongan en práctica en estos días de aislamiento preventivo, donde están pasando más tiempo con sus hijos.


LA EDUCACIÓN EN TIEMPOS DE CUARENTENA



Mil quinientos millones de niños y jóvenes  fueron enviados a sus casas en los 137 países que han decretado cuarentenas durante los últimos dos meses. Sin duda, ha sido la mejor de las decisiones por el favorable impacto que esta medida puede tener para detener la expansión del extraño virus. Sin embargo, la educación es un derecho y, en consecuencia, en sentido estricto, no puede parar. Si los Ministerios de Educación no asumieran su responsabilidad, estarían violando el sagrado derecho que tienen los niños y niñas de recibirla.

En Colombia la medida se adoptó desde el pasado 16 de marzo y cubrió a 9,8 millones de estudiantes. El problema grave es que todavía no hay un plan general para brindar educación de calidad a la gran mayoría de ellos. Es cierto que casi nadie estaba preparado para este cambio abrupto, pero ya llegó el momento de pensar en serio en el tipo de educación que recibirán durante su permanencia en casa. Es posible que, en el caso de los escolares, este tiempo se extienda, pues la distribución del virus sería inmanejable con millones de niños circulando todos los días libremente por las calles o transportándose en buses.

Un buen grupo de universidades y algunos colegios privados, se adaptaron rápidamente y dieron efectiva respuesta a las nuevas demandas. Formaron a sus docentes, ampliaron sus contratos con plataformas digitales, y como tenían muy buenas condiciones previas y altos niveles de conectividad, pudieron brindar educación virtual. Lo que era una excepción, se volvió la regla, y en un tiempo breve, los profesores lograron continuar sus procesos educativos mediante plataformas para el trabajo sincrónico y disincrónico. Aun así, no es posible seguir esta ruta en la educación pública, dado que tan solo el 4% de los municipios tiene buena conectividad, el 63% de los bachilleres del 2018 no tenía acceso a Internet desde sus hogares y, en las zonas rurales, tan solo el 9% de los jóvenes disponen de computador. La pandemia volvió a mostrar las inmensas inequidades de nuestro país. En este caso, en acceso a la virtualidad y conectividad. Lo que debería ser un derecho, en Colombia, sigue siendo un privilegio.

El MEN ha debido convocar a las asociaciones de directivos docentes, profesores, padres de familia y estudiantes, para conformar comités que ayudaran a diseñar una política a mediano plazo. No lo hizo. Intentó desesperadamente encontrar respuestas en sus funcionarios. Por eso envió a sus maestros a trabajar en lo que se llaman “semanas institucionales” y, luego, decretó vacaciones para maestros y estudiantes. El 19 de abril culminan y no hay un plan estratégico por fases para garantizar formación escalonada, selección de contenidos pertinentes para todas las áreas y grados, distribución de materiales o conectividad por etapas.

En educación, tenemos los ojos vendados desde hace mucho tiempo, porque no garantizamos pertinencia, contextualización, equidad, ni calidad. Es por ello que, aunque no puede parar, la educación tampoco puede seguir haciendo lo que siempre ha hecho: trabajos mecánicos, rutinarios y repetitivos, que no enseñan a leer, pensar y convivir a nuestras próximas generaciones. Llegó el momento de replantear el sistema y de incorporar un verdadero plan de renovación para garantizar un mínimo de calidad en la educación pública para los próximos meses.

En primer lugar, en Colombia hay que retomar la televisión y la radio. Esa es la única posibilidad en el corto y mediano plazo. De manera organizada y sistemática, hay que trasladar las aulas de todos los grados y áreas a la televisión. Esto exige la conformación de un comité pedagógico muy diverso, plural y amplio, de manera que se garantice una adecuada selección de contenidos pedagógicos. La pertinencia y la contextualización han estado ausentes en la educación colombiana de tiempo atrás, mucho más en tiempos de incertidumbre en los que se han tomado la mayoría de las decisiones sin la reflexión y participación necesaria. En estos momentos, la voz de los rectores y los maestros es muy importante para no tomar una decisión de esta trascendencia recurriendo exclusivamente a los criterios de los funcionarios del MEN o a la disponibilidad técnica de las programadoras. Solo las madres irresponsables “conectan” a sus hijos al televisor para poder ellas hacer otras cosas. De eso, no se trata la educación. Hay que elaborar un plan articulado nacional y regionalmente en televisión y en radio, para evitar la duplicación de esfuerzos y garantizar mínimos en la calidad, pero hay que aprovechar la coyuntura para impulsar las competencias que hoy no se forman en los niños: creatividad, pensamiento, convivencia, autonomía y lectura crítica.

Hoy en día, más de 5 millones de niños reciben alimento diario en sus instituciones educativas. Salvo casos muy excepcionales, no tiene sentido obligar a desplazar a familiares a las instituciones educativas para recoger el alimento cada semana, como ha dispuesto el MEN. La opción más viable, es entregar a las familias bonos mensuales canjeables en supermercados de cadena. Con muy buena planeación y acudiendo a la responsabilidad social, evitamos la propagación del virus. Además, se equivoca el MEN al pretender que sean los maestros quienes los entreguen. Un bono canjeable elimina la innecesaria movilidad semanal de los familiares y los docentes, en mayor medida, mientras dura la fase exponencial en el crecimiento de los contagios, que está previsto hasta mediados de mayo, aunque podría prolongarse si la cuarentena se levanta antes de tiempo y se decreta lo que eufemísticamente han llamado “aislamiento inteligente”.

Una tercera responsabilidad del Estado tiene que ver con la formación de los docentes para el manejo de la virtualidad. En Colombia el 78% de las personas tienen celular. Los docentes tendrían que formarse en la virtualidad mediante la utilización de estos dispositivos. Hay que entender que más que un problema técnico, es un problema de tipo pedagógico, que ayudaría al país a repensar los propósitos y contenidos esenciales que deberían primar en la educación básica: desarrollar el pensamiento, la creatividad, la autonomía, la solidaridad y la lectura. La formación en la virtualidad debería ser aprovechada para seguir cualificando la formación de los profesores e impulsar la necesaria transformación pedagógica que les debemos de tiempo atrás a las nuevas generaciones. Los docentes tienen la responsabilidad de cualificar su formación pedagógica y digital, el MEN la responsabilidad de brindar las condiciones para que sea posible y entre todos, tenemos que garantizar la calidad de la educación de la cual hemos carecido.

Los estudiantes universitarios han levantado la consigna de bloquear las universidades públicas, dado que muchos de ellos no tienen acceso a Internet. Se equivocan: ellos no pueden pedir que se viole el derecho a la educación. La consigna tiene que ser otra y ya ha sido adoptada en países como China, Estados Unidos, Italia o Bolivia: hay que garantizar conectividad gratuita desde el celular para todos los estudiantes universitarios que no cuenten con esta posibilidad. Así mismo, hay que divulgar que las diversas plataformas digitales permiten la conexión también mediante el uso del teléfono fijo.  Por tanto, vía celular o telefonía fija, todo estudiante universitario debe continuar sus estudios de manera virtual. Mediante alianzas con el sector privado, el Estado debe garantizar cuanto antes la conectividad. Es su obligación constitucional y ética. La consigna que deberían levantar los estudiantes universitarios en estos momentos es la de la conectividad gratuita para garantizar que se cumpla el derecho a la educación.

Los padres y madres tienen que entender que sus descendientes permanecerán en sus casas un tiempo prolongado y que, mientras dure este aislamiento, sus hijos no podrán contar con el apoyo y el consejo de sus maestros y tampoco podrán compartir juegos, deportes o actividades con ninguno de sus compañeros. En este contexto, ellos tienen la obligación de acompañar sus procesos emocionales y de orientarlos en las nuevas tareas que exige la convivencia prolongada, como serían las de arreglar los cuartos, ayudar en los oficios y el aseo general de las casas. La educación siempre debe responder a las necesidades del contexto y hoy, éstas, son algunas de ellas. El problema grave es que en Colombia la mitad de los padres golpea con un palo o un cinturón a sus hijos. Esta situación se podría agravar en una época de cuarentena y confinamiento en casa como el que todos estamos viviendo. En este extraño periodo en el que están prohibidos los abrazos, necesitamos desterrar el maltrato y aprovechar la oportunidad para que los padres dialoguen y compartan más con sus hijos. Puede ser una gran oportunidad que les de la vida y ojalá la aprovechen para proveerles seguridad, jugar con ellos y señalarles en qué han avanzado. Los profesores tenemos que hacerlo todos los días del año con grupos de 35 o 40 estudiantes. Ahora los padres lo deberían hacer con 2 o 3 niños, quienes, precisamente son sus hijos.

La responsabilidad de los maestros es cualificarse pedagógicamente y formarse en las nuevas competencias digitales que nos ayudarán a repensar la educación. Deberán orientar a los padres de sus estudiantes en las nuevas competencias que temporalmente asumirán, evaluar los procesos formativos y llevar a cabo el seguimiento del desarrollo académico y socioafectivo, de cada uno de sus alumnos. En épocas de incertidumbre, miedos y encierro, la prioridad es la salud mental de todos, empezando por la de los niños.

Ninguno puede ser indiferente a la profunda tragedia que estamos viviendo como sociedad al tener que luchar contra un enemigo microscópico que, ante el más mínimo descuido, nos infecta. Todos somos responsables para que esta crisis no se prolongue en el tiempo y para que no volvamos a la normalidad que estábamos viviendo antes, porque ahí está el engendro que hoy ha explotado: en el consumo frenético, en la destrucción de la selva, el descongelamiento de los glaciares y las crecientes inequidades sociales y económicas con las que hemos convivido. El problema más grave es que este cambio cultural no será posible sin contar con el liderazgo de los diversos educadores. La educación no puede parar a pesar de la pandemia, pero tampoco podrá volver a ser la misma. No parará, porque como sociedad, no podemos dejar que niños y jóvenes se queden sin su derecho a estudiar y no volverá a ser la misma, porque las crisis, bien manejadas, son excelentes oportunidades para impulsar el desarrollo.

PD: Agradezco inmensamente a la Revista Semana la gran oportunidad que me brindó al abrirme sus espacios durante los últimos años para ayudar a ampliar la reflexión pedagógica en el país. Sin embargo, no comparto el enfoque editorial que ha venido tomando la Revista y, en consecuencia, he decidido renunciar a partir de la fecha a su gentil ofrecimiento ¡Mil gracias a todos!

* Director del Instituto Alberto Merani y consultor en educación (@juliandezubiria)